Cada vez que veo publicada la
desgraciada muerte de algún valiente activista del deporte, donde el contexto
de tiempo y exigencia, llega a superar los límites de la tolerancia del físico
humano, no puedo más que echarme las manos a la cabeza al observar la
hipocresía, cinismo y codicia de todos y
cada uno de los que buscan el lucro al respecto.
Todos queremos emular a los
grandes de estos deportes, buscando como reconocimiento el galardón de “finisher”. Un galardón bien atribuido,
siempre que sea conseguido con la ayuda de profesionales que minimicen el
impacto al que nuestro organismo se ve afectado
Mientras que los profesionales de
estos deportes, asesorados y guiados por centros médicos y/o herramientas que
les facilitarán coronar con éxito sus objetivos deportivos, configurados para
la ocasión, con largas sesiones de entreno, preparaciones técnicas,
especificas, aderezadas con horas de descanso para su asimilación, nosotros, “los
otros”, los que alimentamos la codicia de los que alardean de haber convocado
el doble de participantes que en su edición anterior, sin disponer de un mísero
tensiómetro en el mejor de los casos, buscamos el reconocimiento efímero de los
que nos rodean, maná que nos alimenta y que nos hace emular a nuestros
referentes en el deporte en cuestión. Estridentes, cortas, agónicas,
estresantes e insuficientes jornadas de entreno para un mismo fin, son nuestras
salvaguarda, para finalizar una prueba de más de 5 horas las más cortas, hasta maratonianas
jornadas de esfuerzo, llevando a nuestro organismo a unos estadios de deterioro
que en algunos casos, desgraciadamente pagamos con nuestro bien más preciado,
la vida!!
Pues bien, por si alguien no lo
sabe, solo el mero hecho, de acabar con garantías, es fruto de meses, incluso
años de entreno y adaptaciones fisiológicas, sobre el deporte en cuestión, y
no, voluntades etéreas y efímeras de finalizar, motivados por un sinfín de
estímulos en un auto convencimiento, que no hace sino tirar la piedra y
esconder la mano, otorgándonos por ello el sobrenombre de superman; Que imbéciles
somos, los súper héroes… nunca mueren!!
No quiero con esto, cuestionar
este tipo o modalidad de deporte, todo lo contrario!! Solo quiero alertar a
aquellos que viéndonos identificados en un deporte tan espectacularmente bello,
hagamos un acto de honestidad y podamos participar en estas modalidades con
total garantía, habiéndonos puesto en manos de profesionales que valoren
nuestra capacidad al respecto, dándonos el “visto bueno” para poder disfrutar
de lo que más nos apasiona. No estaría mal, que en vez de solicitar como
requisito indispensable para participar en estas complejas pruebas, recibo de
cobro de la inscripción, ficha federativa en vigor, seguro por un día (discutible)
u otras, desde mi punto de vista, innecesarias acreditaciones, un estudio
médico sobre nuestro estado físico y fisiológico que nos pueda alertar de un
fatídico final.
Vamos a disfrutar de lo que
amamos, pero no juguemos a ser Superman!!
Miguel Ángel Moyano Galán
Director de TECN-O2


No hay comentarios:
Publicar un comentario